Lo esencial es invisible a los ojos.

jueves, 22 de abril de 2010

Elegir.

Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor desmesuradamente grande. Elige lavadoras, coches, equipos de compacdiscs y abrelatas eléctricos. Elige la salud: colestero bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a intéres fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de tejidos. Elige el bricolage y pregúntate quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el puto sofa a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reeemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida.
Pero, ¿por qué iba a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida.

Irvine Welsh, Trainspotting.

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